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miércoles, 31 de agosto de 2016

El singular baile tradicional de República Dominicana

El carabiné es un baile tradicional de República Dominicana, de origen europeo pero influenciado por los criollos, se ha convertido en una variante del zapateado criollo, que se bailaba con la carabina al hombro y de allí el nombre.

Los analistas del folclor en el país sostienen que en las cercanías donde apareció por primera vez este ritmo, había asentamientos de familias provenientes del archipiélago canario.

A nivel estético se trata de un baile elegante, con figuras de marcha y contramarcha, ronda, balance y media vuelta. Para la correcta combinación de figuras son necesarias al menos seis parejas y hay un director que organiza la forma y movimientos de los bailarines.

Las mujeres utilizan una falda no muy larga ni amplia, con dos alforzas. El corpiño suele ser blanco y va ajustado a la cintura terminando con un pequeño volante. Mangas largas, zapatos con botones a un costado y peinado alto con una flor blanca.

Los hombres usan una chaqueta azul abotonada, pantalón también azul y zapatos sin cordones.
El carabiné era un baile tradicional en la zona sur del país, principalmente desarrollado en Santo Domingo, Ocoa, Baní y San Juan de la Maguana, entre otros.

En las fiestas patronales y actividades turísticas de mayor envergadura siempre suele haber una representación de este baile típico. El carabiné se ha transformado en una manifestación de la identidad dominicana así como el tango en la Argentina o la cumbia en Colombia.


Una de las figuras precursoras del carabiné fue Fradique Lizardo, nacido en agosto de 1930 en la ciudad de Santo Domingo. El en cierto modo “rescato” el carabiné y volvió a introducirlo en los salones de baile de la república, además de ser el fundador y secretario de la Sociedad Folclórica Dominicana.

jueves, 10 de marzo de 2016

Disfrutar de atractivos naturales en Republica Dominicana


Son muchas las personas que prefieren como destino turístico para vacacionar, aquél en el que predomina la belleza natural: paisajes deslumbrantes y lugares exóticos que dejan una sutil sensación de serenidad y asombro al turista que los visita. Adentrarse en la profundidad de la naturaleza y permitirse una paz interior única, es un regalo que puede brindarte la encantadora isla de República Dominicana.

En este fabuloso rinconcito caribeño, son muchos los tours que ofrecen expediciones hacia sitios insólitos por su belleza. Tal es el caso de la Cascada El Limón ubicada en la Península de Samaná. Llegar a ella es un verdadero turismo de aventura, ya que sólo se puede acceder a caballo, haciendo otra parte del tramo a pie. Se trata de una caída de agua cristalina de aproximadamente 55 metros de altura, que resulta todo un espectáculo digno de ver. El paseo a través de un bosque tropical que culmina en un delicioso y fresco baño es una experiencia difícil de olvidar, aún si eres un habitante nativo de la isla.

Otra fabulosa experiencia natural que puedes disfrutar, esta vez en la Bahía de Samaná es el avistamiento de ballenas jorobadas, que vienen hasta la región entre los meses de Enero y Marzo para aparearse. También recomiendan verlas desde el Banco de La Plata.

Y para los más osados, existe la opción de hacer rafting en el Río Yaque del Norte, ubicado en Jarabacoa, mejor conocida como la ciudad de la eterna primavera.

Atractivos turísticos como montañas y belleza natural te garantizan la adrenalina, aventura, emoción y diversión al aire libre necesarios para darle un matiz diferente a tus vacaciones, y experiencias de este nivel, sólo conseguirás en la maravillosa República Dominicana.